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Nueva Tabarca, una isla en invierno

Hola: retomo el blog después de unos meses sin actividad debido a estudios, trabajo, familia pero con ánimos renovados para seguir compartiendo contenidos seleccionados que puedan ser interesantes para los lectores y seguidores

La isla de Tabarca es una pequeña porción de tierra frente al cabo de Santa Pola. Además de ser reserva marina protegida guarda en su calles y caminos polvorientos pedazos de historia que explican la manera de vivir de una comunidad mediterránea estrechamente vinculada al mar desde tiempos pasados. En la actualidad las cosas han cambiado y el turismo es la principal ocupación de los tabarquinos. 
En el siguiente texto se narra la transición de una manera de vida a otra, espero que disfrutéis  de su lectura. Fue escrito por Martine y Jean-François Garry, traducido por Pilar Ferrández Bañón y publicado por la revista "Le Chasse Marée" www.chasse-maree.com
Muchas gracias a todos ellos por permitir su publicación.
¡Ah! Me olvidaba, mis antepasados paternos provienen de esta isla donde el salitre y el olor a mar están presentes en cualquier rincón o paisaje. Por eso Tabarca representa algo muy especial para mí. 
 
En 1971, tres jóvenes franceses se embarcaron en un pequeño balandro para ir a pasar un invierno en Tabarca, una isla al sur de Alicante. Querían rodar un documental sobre una comunidad de pescadores que vivían apartados del mundo moderno. Llegaron justo a tiempo, porque las primeras señales de cambio, empezaban a aparecer.
Delante de la garita que se encuentra en el muelle del puerto de Santa Pola, un gran catamarán de motor, sin alma, de color violáceo, está amarrado. Promete una« súper visión submarina »... Tabarca : estamos de vuelta. El tiempo cambia las cosas y los paisajes. Ni la isla que hemos conocido, ni nosotros, somos los mismos. Las imágenes que descubriremos nos servirán de puente hacia aquellas que vimos, y que nuestra memoria conserva a pesar del paso de los años.
Pedimos dos billetes para esta isla situada a unas diez millas al sur de Alicante, enfrente de Santa Pola.
• ¿Hay un barco que solo haga la travesía?
• Si no queréis ver los peces, no tenéis más que quedaros en cubierta . No hay obligación de verlos.
Un poco sofocados, embarcamos. La isla posee el título de primera reserva marina española desde 1986, sus aguas transparentes están protegidas. Desde cubierta, vamos descubriendo poco a poco la silueta alargada de la isla, aun cubierta por una ligera neblina. Parece un caimán.
Al acercarnos, el barco aminora y como por arte de magia, muchísimos peces amansados por tantas travesías alimenticias, saltan alrededor del barco y devoran, salvajemente, las cortezas de pan que amerizan y desaparecen enseguida de la superficie. Fin de la comida.
Prosigue la travesía hacia Tabarca y llegamos a puerto. En el muelle no hay ningún barco de pesca, ¿ya no hay pescadores? Las canoas, barcos para turistas, ocupan el puerto junto con la lancha de la Guardia Civil.
Desembarcamos, aprensivos, de incógnito, arrastrados por la manada que se da prisa en ir a descubrir el lugar. En mitad del muelle nos paramos para contemplar el mar y prepararnos mentalmente a la vuelta a esta isla. Con tranquilidad, volviendo a descubrir este horizonte, con el corazón latiendo muy fuerte, inquietos por éste volvernos a encontrar.
A la izquierda, nada ha cambiado. El campo se estira, intacto, pelado, desierto hasta la punta Este, hacia el cementerio. A la derecha, las piedras de la muralla, rodean el pueblo y la puerta monumental se traga a los visitantes. En medio, la playa cierra el ansa. La visión es dolorosa, ¿qué le han hecho a Tabarca?, el espacio está ocupado por bares-restaurantes, y, ¿qué hacen allí todos esos patines varados en la arena?. En lo alto de la playa, el antiguo almacén de la almadraba, donde se guardaban el material y las anclas, ha sido totalmente renovado. Un museo ha sido creado. Al entrar, hacemos participe al guía de nuestros secretos. Le murmuramos, como hablándonos a nosotros mismos, que habíamos estado en esta isla, entonces abandonada, todo el invierno 1971 y que ahora, estábamos muy emocionados.

La trágica historia del Sirio

El naufragio de un sueño


Fuente

Hace unos días en La2 programaron un interesante documental sobre el Sirio, un transatlántico a vapor que naufragó el año 1906 en la costa murciana, golpeando con un bajo situado en las islas Hormigas, próximas al cabo de Palos, mientras realizaba la ruta Génova - Buenos Aires. El buque transportaba 892 pasajeros de los que murieron 440 en el trágico accidente.

El documental está muy bien realizado y me ha parecido una buena recomendación para los lectores de mi blog. Cómo las leyes del copyright no me permiten mostrar aquí directamente este trabajo audiovisual y no he podido encontrar información relacionada, pondré un enlace a Canal Sur, cadena de televisión que realizó el proyecto para poder visionarlo.



Fuente




Enlaces relacionados






Navidad en otras latitudes


En el hemisferio Sur

 

Fuente


Han pasado algunas semanas desde mi última entrada. La inspiración se fue de vacaciones por un tiempo y no pude hilvanar unas lineas que me parecieran interesantes para publicarlas. Lo siento, pido disculpas a mis seguidores y visitantes y espero empezar el nuevo año retomando la actividad del blog, escribiendo con una periodicidad más regular (y profesional) y si es viable, surfear en la cresta de la ola bloguera ;-)

Casi han acabado las fiestas navideñas y cada año pasan más fugazmente por mi vida. Casi no me doy cuenta y estamos en la última celebración familiar, con regalos para intercambiar entre los presentes. Pensando, pensando he recordado algunas navidades que he pasado en otros países, lejos de la familia, acompañada por amigos o conocidos.

Una de ellas fue en la isla de Moorea, en la Polinesia, en el grupo de islas llamadas "de la Sociedad". Moorea es una atractiva isla de fotogénica ortografía que está ubicada a escasas millas de Tahití y que cada día teníamos como telón de fondo en el fondeadero. 
El día era especial y hacía buen tiempo. Después de estibar algunas cosas en el interior del velero y ya preparados para zarpar, recogimos el ancla rápidamente y poco después salíamos por la "passe" del atolón con la intención de cruzar el canal que separa ambas islas.
Tras atravesar este pequeño trecho de océano, rodeamos Moorea por el norte y fondeamos el barco en la paradisíaca Bahía de Cook porque unos amigos nos habían invitado a la cena de fin de año. Sus padres habían vendido desde lejos para reunirse en familia.
La cena era al aire libre, el ambiente era cálido y el suave aroma de tiaré y otras flores tropicales era patente. Estábamos sentados sobre una fresca alfombra de hierba teniendo sobre nuestras cabezas un extenso tapiz de estrellas, refulgentes sobre el abismo oscuro del firmamento. Entre los numerosos puntos luminosos, una pequeña cruz formada por cuatro estrellas se distinguía perfectamente. Para los que hemos nacido y nuestra existencia ha discurrido en el hemisferio norte, la Cruz del Sur es una constelación inusual, atractiva y sorprendente. Durante la cena fue un placer disfrutar de la vista del cielo estrellado en la noche y distinguir entre su miríada de puntos luminosos esta constelación austral.


Fuente

Esta grupo de estrellas ha sido buscado en la bóveda celeste por los navegantes para orientarse y para ubicar, por medio de enfilaciones, estrellas más importantes utilizadas en navegación astronómica para hallar la posición del buque, especialmente en navegación de altura.

 
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Charla en Barcelona

El próximo día 15 de diciembre, sábado, daré una charla sobre mi libro "De Montserrat a los mares del sur" donde explico las aventuras, experiencias y sensaciones de una vuelta al mundo realizada con mi compañero Víctor y mi perro "Nus" en un velero de 10 metros que construimos y preparamos con nuestras manos y medios. 

Coordenadas de la charla

 











Lugar de la charla: librería Espai Mar
Plaza de la Revolución, nº 3, Vila de Gràcia, Barcelona
Hora: 18:30 horas.


Cómo llegar a la librería

Ver mapa más grande

Más información sobre el libro en mi página web http://www.planetagua.info/libro.htm








Reseña aparecida en el suplemento
"El Viajero" del diario "El País" sobre el libro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Os esperamos!






Mensaje en una botella

Mensaje en una botella Mykl Roventine en Flickr


De vez en cuando aparecen en la prensa o en Internet noticias sobre el hallazgo de botellas lanzadas al mar con un mensaje, que viajan llevadas por las corrientes marinas, libres, erráticas y acaban varando en una costa, a menudo lejana y a veces, desconocida.

He estado buscando información y el record lo posee una botella, con casi 100 años, cuya fecha de partida fue en 1914. Fue lanzada al mar con la idea de realizar un estudio de las corrientes marinas que rodean Escocia. El mensaje establece que la persona que la encuentre y proporcione noticias de su hallazgo, obtenga una recompensa de seis peniques.

Mensaje más antiguo en una botella viajera 
Un pesquero escocés encuentra una botella lanzada hace 98 años
Mensaje en botella establece record: 98 años a la deriva


http://www.laaventuradelahistoria.es


Otros casos interesantes:

Un niño responde al mensaje de una botella arrojada al mar hace 24 años
Un mensaje en una botella viaja de Nueva York a las Azores
Un mensaje en botella encuentra respuesta en Facebook 33 años después
Una botella lanzada por una niña, viaja de Inglaterra a Australia



Cosas que me ha llamado la atención:
Una empresa de Florida realiza el envío de mensajes en botella a domicilio, sin ser lanzadas al mar, para regalos, felicitaciones, etc
Manualidad: Mensaje romántico en botella


http://elrincondemela.blogspot.com.es/




Emergencia a bordo: picadura de pez araña


Pez araña (Trachinus draco)


Un amigo que estaba pasando unos días en una de las islas Baleares, con su velero, pasó por esta experiencia que transcribo a continuación:
"Me encontraba con el barco fondeado en un pequeño istmo de arena que une una isla grande con otra más pequeña. Ésta última está deshabitada y está ubicado un faro.
Estaba buceando a pulmón cerca del fondo, a unos 8 metros de profundidad, contemplando un pez araña, como he hecho en otras ocasiones, cuando sin mediar aviso alguno, el pez se abalanzó, literalmente, sobre mí. Intenté protegerme con las manos y fui herido por el pez, que me clavó en la palma de la mano izquierda una o las dos espinas, la aleta dorsal y/o el aguijón del opérculo, que pueden inocular veneno. Después el pez dio un par vueltas a toda velocidad a mi alrededor, y por su extraña reacción, pensé que quería "atacarme" de nuevo. Mientras yo salía del agua, lo más rápidamente que pude, perdí de vista al pez araña. Llegué a la superficie con la mano dolorida, sobre todo la base del dedo pulgar.
Subí al barco rápidamente. Ya en cubierta, intenté sacar la máxima cantidad de veneno de la herida, masajeando la zona hacia el punto de entrada del veneno, chupando con la boca repetidas veces y escupiendo posteriormente. 
Mientras, tuve que cambiar el lugar de fondeo del barco porque era un sitio abierto y no adecuado para pasar la noche. Cuando navegaba hacia el nuevo destino, la mano se me hinchó considerablemente, notaba los dedos fríos y con espasmos musculares, en la zona afectada.
Después de anclar en el fondeadero adecuado y ya con un dolor severo, busqué información en los libros sobre emergencias médicas que llevo a bordo. 
La primera opción recomendada: poner la mano en agua caliente, al máximo de temperatura que pudiera soportar. Cogí una olla y la llené de agua. Esta estaba ya caliente, en el termo del barco, porque había sido calentada aprovechando las altas temperaturas que alcanza el serpentín del motor al funcionar.
Sumergí la mano y al cabo de un par de minutos empecé a notar una mejoría, el dolor fue disminuyendo paulatinamente hasta llegar a un nivel más tolerable. 
La segunda opción era tomar corticoides pero, aunque estaban en el botiquín de a bordo, decidí esperar un poco antes de tomarme los fármacos, a los que soy bastante reacio. Al cabo de unos treinta minutos el dolor descendió y a media que el tiempo discurría, me encontraba algo mejor, aunque aún sentía la mano muy adormilada.
Pasadas un par de horas, volví  a hacer el proceso de sumergir la mano en agua muy caliente y a partir de ahí ya noté una franca mejoría, aunque el dolor leve y las molestias me duraron tres semanas."
 

J. N. Lemus Reyes, C. Boada Fernández del Campo  
El pez araña es un pez muy apreciado por su carne. Hay que tener presente que incluso despues de muerto las espinas pueden inocular veneno y hay que cortarlas con mucho cuidado.


Muy recomendable la lectura de este artículo:

- LEMUS REYES, J. N. y BOADA FERNANDEZ DEL CAMPO, C.. La picadura del pez araña. Medifam [online]. 2001, vol.11, n.6 [citado 2012-09-23], pp. 62-69

Otros enlaces relacionados:
http://marenostrum.org/

Circunnavegando el planeta


Vista de la Tierra desde el espacio

La naves que dejan su estela en los mares y océanos tienen mucho en común con las que surcan el espacio. Por ese motivo se les puede denominar con la misma palabra. Ambas circunnavegan el planeta, unas cabalgando las olas líquidas y otras, deslizándose en un mágico equilibrio sobre la marejada cósmica.



View from the ISS at Night from Knate Myers on Vimeo.

Every frame in this video is a photograph taken from the International Space Station. All credit goes to the crews on board the ISS.
I removed noise and edited some shots in photoshop. Compiled and arranged in Sony Vegas.

Music by John Murphy - Sunshine (Adagio In D Minor) 
Música en ITunes

Image Courtesy of the Image Science & Analysis Laboratory,
NASA Johnson Space Center, The Gateway to Astronaut Photography of Earth
http://eol.jsc.nasa.gov


Enlace vía http://blogs.324.cat/espaiinternet.php 



Desarbolar, qué hacer en caso de perder el palo


Por cortesía de la revista Yachting Monthly, este vídeo muestra cómo debemos actuar en el caso de perder el palo de nuestro velero. Evidentemente, se ha grabado bajo condiciones controladas, aunque con 30 nudos de viento, y es una buena manera de saber qué sucede cuando el mástil, desafortunamente, deja de estar "plantado" en su sitio, la carlinga.




Historia Natural de la BBC




http://en.wikipedia.org/wiki/BBC_Natural_History_Unit

La BBC es la productora audiovisual de televisión más importante del mundo en el formato documental de naturaleza. En su interesante página web explica su creación, historia, series más importantes, sus caras populares. Visita este link para acceder a su contenidos http://www.bbc.co.uk/


Y para muestra, un botón, sobre nuestro medio acuático preferido, el océano: la serie Planeta Azul (The Blue Planet) que en el año de su lanzamiento (2001) fue el documental más caro de la historia.
 









Comprar un barco y navegar



El Cristina y su lancha auxiliar (Imagen: Wikipedia/Commons)


Muchas personas en nuestro país piensan que ser propietario (armador) de un barco y navegar está solo reservado a los multimillonarios porque la imagen popular tradicional es tener un lujoso crucero como el de Onásis (ver foto) u otro magnate similar y nada queda más lejos de la realidad.

Típica conversación:
-¿Tienes barco? 
- Si, un velero.
-Yo es que no tengo "tanto" dinero para poder comprarme uno.

En muchos casos un automóvil actual puede triplicar el coste de un velero de iniciación.
En fin, es cuestión de prioridades, afición y no de disponibilidad económica.

Para tener un barco lo primero que hay que hacer es saber si realmente nos gusta salir a la mar a navegar, si nos mareamos o no y si a la familia le agrada. Lo más aconsejable es hacer unas salidas previas alquilando un velero o saliendo con algún amigo.
Una vez tengamos claro que nos gusta, que queremos seguir navegando y que deseamos tener un barco propio, dependiendo del número de personas a embarcar, del presupuesto de que disponemos y de las posibles navegaciones que vamos a emprender, empezaremos a considerar nuestra elección.

Para iniciarse, un velero de 7 u 8 metros nos puede dar muchas satisfacciones, es manejable y más barato de mantener (mantenimiento y amarre menor). No conozco personalmente los transportables pero sus ventajas son que se pueden botar y varar desde un remolque, permite llevar por carretera nuestro balandro hasta la zona que nos interese navegar para después, una vez acabadas las vacaciones o el fin de semana, guardarlo en un jardín o terreno y ahorrar el alquiler de la plaza de amarre.
La capacidad en esta eslora suele ser de 4 a 5 tripulantes en buena armonía, 4 para ir más cómodos en una permanencia a bordo/navegación más larga.
Hemos de hacer un recuento previo de lo que nos costará el mantenimiento del velero anualmente, el seguro obligatorio y el amarre para saber que coste económico tendrá para nuestro bolsillo este nuevo hobby o forma de vida. 
Para buscar barcos hay que mirar en los diversos portales de compra-venta en la Internet, en los anuncios de los clubes náuticos y marinas, recorriendo pantalanes y mirando la prensa náutica (la escasa que de momento está sobreviviendo a la crisis).
Una vez encontrado el barco de nuestros sueños o al alcance nuestras posibilidades, hay que mirarlo detenidamente por los cuatro costados, con la ayuda de un perito o informándose muy bien de que puntos hemos de verificar para no tener sorpresas posteriores a la compra. Hay que sacar el barco fuera del agua para ver la obra viva, la obra muerta y también hacer una salida a la mar para ver su comportamiento, cómo pintan las velas, funcionamiento de la maniobra en general, estado del motor, etc.
Si nos gusta y estamos convencidos, realizaremos la compra, verificando la documentación del barco y haciendo el cambio de titularidad en capitanía una vez abonados los impuestos de la transacción.
Para la primera salida, y para todas las demás, aconsejo mirar el parte meteorológico y empezar nuestra andadura marítima un día de vientos suaves, maniobrar a la salida y entrada del amarre a poca velocidad y ser prudente en las maniobras con las velas. 

¡Buena proa y felices navegaciones!

Flickr Creative Commons


Polizón alado a bordo



Imagen: Emma Mora - piquero en proa, en la travesía Galápagos-Marquesas

Es bastante frecuente en travesías de cierta duración, donde dejamos de ver la costa por unas horas, ser "abordados" por algún pájaro que, por causas desconocidas, vuela alrededor del barco hasta posarse en cubierta. Lo más usual es en algún lugar lo más alejado de nuestra presencia y adecuado para sus patas, por ejemplo, los balcones de proa y popa, o en algún cable de los que aguantan el palo, normalmente los obenques. También en alguna ocasión entran directamente al interior del barco.
Si es un ave de tamaño pequeño, suelen llegar extenuadas y lo más aconsejable es no interferir en su comportamiento aunque si ha entrado al interior de la cabina, podemos, con mucho cuidado, dejarlo por unas horas en un lugar oscuro y tranquilo, una caja pequeña, hasta que el animal se recupere un poco y luego dejarlo ir libre de nuevo. También se le puede dar agua mojando un dedo y dejando caer una gota sobre el pico mientras lo sujetamos suavemente con la otra mano.
Si un pájaro aborda un barco puede ser un signo de debilidad ya que algunos mueren durante su breve estancia a bordo.

Los de mayor tamaño suelen retomar el vuelo y en largas travesías oceánicas pueden ser nuestros compañeros durante varias jornadas de navegación, pasando horas posados en el barco y a ratos realizando largos vuelos alrededor de la embarcación mientras esta se desplaza a vela. Son una agradable compañía y distracción, por eso, después de varias jornadas navegando juntos, cuando deciden seguir su ruta sobre el océano y desaparecen en el horizonte para no volver, encontramos a faltar su presencia durante varios días.

100 Lessons the Oceans will teach you



Flickr Creative Commons


Hace unos meses publiqué una entrada en este blog que mostraba un listado de las 100 cosas que te puede enseñar la mar. Se puede leer haciendo clic aquí
Poco después de publicarlo, recibí un mensaje de Miguel Silvano, interesándose por incorporar el listado en su blog, Sailing Zone, donde escribe sobre vela y navegación. Ha traducido cada una de las frases al inglés y el resultado final me ha encantado.
Podéis visitar la entrada haciendo clic en este enlace

Una excelente iniciativa: salidas a vela con la asociación Síndrome de Down




Jaleo Sailing Team y la asociación de síndrome de Down están trabajando para llevar adelante una excelente iniciativa: salir a navegar con chicos y chicas de esta asociación para que puedan conocer y disfrutar la experiencia de navegar.

De momento han realizado bautizos de mar y posteriormente, con la ayuda de monitores experimentados, desean enseñar a los participantes a realizar maniobras a vela, en vista a participar en regatas, como ejemplo de integración en la sociedad.

Visita el blog del Jaleo y conoce la experiencia http://www.oceanosymares.com/

Si deseas colaborar con el proyecto entra en http://www.lanzanos.com/ , vota y realiza un donativo para ayudar a llevar adelante esta iniciativa.


¡Buena proa, chicos!
 





Largar amarras para viajar lejos


Hoy recuerdo cuando largué amarras hace unos años para ir a navegar por el ancho mar durante un tiempo. El día en cuestión, la decisión estaba tomada, el barco preparado, pero, los ánimos divididos: por un lado estábamos a un paso de empezar a vivir un proyecto que habíamos estado preparando durante años, por otro lado dejábamos atrás la familia, los amigos, los vínculos con la tierra. Un poco indecisos encendimos el motor, recogimos las amarras y salimos del puerto dispuestos a poner rumbo al sur. 

Antes de llegar a este momento trabajamos duro para preparar el barco: no es lo mismo salir 15 días de vacaciones que partir sin saber el tiempo que pasará hasta volver. Hay que llevar "todo" lo mejor posible, hay que equiparlo convenientemente (que no quiere decir que lleve mucha electrónica y una montaña de gadgets, algo muy de moda últimamente) si no que lleve lo necesario, en buen estado y si es nuevo, mejor que mejor.

El barco y su tripulación han de ser lo más autosuficientes posibles en todos los aspectos, por lo tanto hay que embarcar buenas herramientas, recambios de todo lo que se puede romper y se pueda cambiar con los medios de a bordo,  un botiquín amplio y actualizado, ropa y calzado para el frío y el calor, una reserva de comida para un par de meses mínimo (dependiendo del periplo que hayamos planificado), cartas náuticas de diferentes escalas y libros de navegación de todas las zonas que vamos a navegar y por supuesto todo el material de seguridad reglamentario o no que necesite llevar el barco para el tipo de navegación que va a realizar: oceánica, costera, etc

A toda esta montaña de cosas que "a priori" parece que no va a caber en los armarios y cofres del barco hay que añadir los juguetes de nuestras aficiones: cámaras de foto y de vídeo, lectura en abundancia y un ebook, si nos gusta este tipo de libro que es ideal para el barco, cuadernos de escritura o diarios en blanco, pinturas y lienzos, material de costura o para hacer manualidades, un instrumento musical, un ordenador portátil, etc, etc, etc ya que dispondremos de tiempo y vamos a poder realizar aquellos caprichos de divertimento que siempre postergamos por escasez material de horas.

En mi opinión no es fácil llegar a la recta de salida pero si estamos dispuestos a solventar todos los problemas que vamos a encontrar durante la preparación del viaje, veremos llegar el día en que nuestra costa quedará por popa.







Navegar y viajar con un perro o un gato.

Navegando en los alisios

Mi experiencia personal navegando con mi perro a bordo por unos cuarenta países del mundo me ha proporcionado una visión general de algunos de los puntos más importantes para poder embarcar a nuestra mascota y salir a recorrer los mares en su compañía.

Navegar con un animal doméstico a bordo es viable pero lo primero que hemos de tener en cuenta son sus necesidades vitales dependiendo de su tamaño, costumbres, salud, raza, carácter, etc.
En segundo lugar valoraremos el tipo de navegación que vamos a realizar, si sólo serán unas horas, un día, varios días, etc, y por lo tanto el tiempo que pasaremos embarcados sin poner el pie en tierra para poder bajar al animal. En el caso de los gatos esto no tiene apenas importancia porque se acostumbran muy bien a vivir siempre en el barco, con su caja de arena, pero en el caso de los perros es muy diferente ya que si la navegación es de un día, por ejemplo, el animal deberá poder hacer sus necesidades en cubierta o en una zona del barco que "reservemos" para dicho fin. 

Por seguridad, el barco debe disponer de una red alrededor de toda la cubierta, fija a los candeleros y pasamanos. Un arnés completo en vez de la correa de cuello es necesario para usarlo cuando el perro sale fuera de la cabina. Así podemos tener al animal en todo momento atado a un punto solido, sobre todo en caso de condiciones de mal tiempo. Su estabilidad difiere de la nuestra y en caso de un bandazo o escorada súbita, puede resbalar y caer al agua.
 
Después y muy importante, en caso de un viaje largo, hay que decidir que países vamos a visitar e informarnos de las normativas legales y sanitarias para la entrada de animales en su territorio que pueden ser sencillas, complicadas o inabordables, dependiendo del destino. En cualquier caso el animal debe llevar implantado el microchip (obligatorio en la actualidad) y las vacunas que sean necesarias. Un certificado de buena salud que esté vigente nunca está de más.

En el barco el perro o gato debe tener un espacio, si es posible ventilado y que no sea en zona de paso, siempre reservado para poner su alfombra o colchoneta y que pueda acceder cuando lo desee, preferiblemente en el suelo para minimizar el movimiento. Debe tener un recipiente o cubo con agua a su alcance y comida, preferible que sea pienso de la mejor calidad, y dejemos los festines y picapicas para cuando ya no estamos navegando. Esto es recomendable para evitar "daños colaterales", o sea, indigestión, diarreas, etc. ya que deseamos que el animal se encuentre bien durante la navegación.

Tomando el fresco pero viendo que pasa en el interior
El paso por países anglófilos o musulmanes, no todos, puede ser muy complicado y sus normativas muy difíciles o imposibles de cumplir así que sólo tenemos estas opciones alternativas: evitar estos países en nuestra ruta, no bajar al animal en todo el tiempo que dure la escala (no recomendable por un período largo), cumplir la cuarentena oficial pero es inviable para escalas cortas y además no hay estaciones de cuarentena en cada ciudad y finalmente, la opción más radical: no embarcar el perro para este viaje y dejarlo en tierra con alguna persona de confianza que lo cuide hasta nuestra vuelta por mal que nos siente separarnos de nuestro querido animal.



Navegación nocturna

El reflejo de la luna sobre el mar


Siempre que es posible prefiero navegar y/o llegar a mi destino, con luz diurna. Todo es más fácil bajo el sol, aunque sea la luz tenue de un atardecer o amanecer, para hacer maniobras en cubierta o recalar en un puerto, una cala, un fondeadero, etc.  Pero también puede ser inolvidable navegar bajo una brillante luna llena que deja un reflejo plateado sobre el mar y que cautiva la atención con su presencia. O en una noche de luna nueva, poder contemplar, diminutos, el firmamento estrellado sobre nuestra cabeza.

Navegar de noche por primera vez es una experiencia que puede intimidar un poco y añado que luego, también.  Las cosas que nos rodean se ven distorsionadas, la costa sólo difuminada, los barcos que pasan también son sólo diminutos puntos luminosos que se desplazan rápidamente y a los que hay atentos para reconocer su rumbo y maniobrar en consecuencia. La mar está oscura, negra y muestra su cara poco amigable. Sólo se puede intuir ocasionalmente la espuma de las olas o de la visita puntual de algún delfín.
Navegar en verano de noche, después de todo un día de estar en cubierta, incluso estando bajo un toldo para protegernos del sol, se agradece. Con una simple camiseta y poco más ya iremos preparados para pasar la noche confortablemente en cubierta.
En cambio navegar en invierno, con frío y cuando las noches son largas, es muy diferente. Hay que ir bien abrigado por este orden: ropa interior, ropa de abrigo y traje de aguas lo más transpirable posible (las famosas tres capas). Si no hay rociones, podemos llevar una chaqueta de las que paran el viento, un pantalón que abrigue además de guantes, gorro y un calzado que transpire y a la vez abrigue.

Si hemos de hacer guardias se agradece tener a mano un pequeño reproductor mp3 con radio para poder oír música o noticias. De esta manera se hace más distraído el paso de las horas. Unas galletas integrales, unos frutos secos y un termo con te o infusión caliente son ideales para caldear por "dentro". Una manta pequeña para cubrir las piernas también ayuda bastante. Una linterna frontal en el bolsillo nos permite tener luz para ver el compás, los controles del motor o buscar algo.

Si no hay mucho tráfico marítimo podemos estar en el interior del barco y salir de vez en cuando a dar un vistazo pero esto sólo ocurre en travesías oceánicas fuera de nuestras fronteras. Una capota antirociones es ideal aunque no los haya porque impide que nos llegue el viento y nos protege de la humedad de la noche. Si hay rociones, entonces es imprescindible .

Por seguridad, hay que llevar un arnés para realizar maniobras e incluso para estar pasar las horas en la bañera* del barco, aunque haga buena mar.


El sol aparece sobre el horizonte




*Nota: La bañera en un velero es la zona de cubierta abierta pero protegida, tiene bancos a ambos lados para sentarse la tripulación y suele estar ubicada la rueda o caña del timón.




¿Mujer y navegante? ¡Ufff!




Reflejos en el fondeadero, al atardecer




Tengo un buen número de amigos y/o conocidos que desean que su mujer, su pareja, su compañera se aficione a navegar para compartir esta afición que es salir con tu barco hacia el horizonte, izar las velas y dejarte llevar. No pocos me han pedido que le transmita a la candidata en cuestión los placeres y beneficios de aficionarse al olor a salitre y yo, imperfecta de mi, improviso y como puedo, les intento explicar un poco de lo que yo siento.  Con esto no me considero nada ni nadie diferente de otras personas que navegan, ni mucho menos, pero los maridos, compañeros, amantes ven en mi su tabla de salvación; porque han puesto en practica varios métodos para convertir a su pareja a la "fe verdadera" y, tristemente,  han fracasado en todos. A mi me resulta sorprendente que consideren que yo "obraré el milagro" pero por intentarlo, que no quede. 

Y es que en nuestro país, una nación de mar, de gran pasado histórico marinero, de kilómetros y kilómetros de costas, hasta hace poco, ser navegante del sexo femenino significaba ser casi medio extraña, un caso perdido de femineidad, un descuido de la naturaleza, que horror.
Añado que, fuera de estos criterios pero aún dentro de la rancia perspectiva machista, sanas y salvas de esta locura que es navegar, quedan los "tripulones", luciendo exclusivamente superpalmito en cubierta, al sol.

Entonces pienso en las navegantes que he conocido durante el periplo de cinco años de la vuelta al mundo y que como yo estaban viajando y degustando la ruta por el ancho océano: italianas, suecas, suizas, americanas, mejicanas, venezolanas, brasileñas, ecuatorianas, canadienses, inglesas, francesas, alemanas, chilenas, argentinas, uruguayas, australianas, neozelandesas y seguro que me dejo alguna nacionalidad. También añado una pequeñísima cuota de féminas navegantes de este, nuestro país, que haberlas hailas y con gran afición. 
Todas estas mujeres son como las que habitan en tierra pero además disfrutan de ese contacto con el mar y la naturaleza. Hay de todo, como en botica: inteligentes, listas, guapas, bellezas, del montón, gruesas, delgadas, altas, bajas, artistas del bricolage y la decoración, negadas para apretar un tornillo, navegantes de sextante, usuarias de GPS, grandes cocineras, otras que no saben cocer un huevo y muchas otras características humanas similares. Puedes hablar con ellas de libros pero también del escollo a la entrada de la bahía tal, del la receta de pan a bordo, de las diez formas de ponerse un pareo, de cómo organizarse la guardia de noche en el siguiente estrecho que encontraremos en la ruta, de pilotos de viento, de motores, de cremas solares, en fin, de todo un poco. 

Con todo este escrito lo que quiero decir es que fuera de este país el que a una mujer le guste navegar es algo normal que entra en los límites de lo deseable y racional.  Quizás esta idea errónea y preconcebida del navegar femenino que piensan algunos hombres y mujeres, viene de antaño, pienso yo, de la época de los galeones, cuando se consideraba que una mujer a bordo traía el mal agüero, algo así como embarcar a un gafe; pero han pasado los años y esa gran superchería ha caído en desuso.  

Ahora es tiempo de largar amarras y de disfrutar.

Navegar con niños, escuela a bordo



Mientras estuve 5 años navegando alrededor del mundo con mi pareja, hicimos bastantes amigos navegantes  y entre estos conocimos a un buen número de tripulaciones-familias que estaban realizando la misma ruta y que, por supuesto, realizaban el periplo con sus hijos. 

Estos veleros con grumetes suelen verse de fondeo en fondeo y así los niños pueden relacionarse con otros niños, además de los que conocen en el país visitado, y van haciendo navegaciones de salto de pulga entre juegos, fiestas de cumpleaños, concursos de disfraces, pintar dibujos, nadar y explorar con el dinghy y un montón de actividades diversas que los padres se encargan de vigilar por turno, lo que les revierte en un beneficio para padres e hijos. Hoy en mi barco, mañana en el tuyo, etc.

El tema de la escolarización es la parte que más frena a una familia para soltar amarras ya sea para realizar un año sabático o para un viaje más largo de varios años de duración. En la actualidad se ha facilitado el estudio a distancia y existen diversos organismos oficiales que son los que certifican el rendimiento y los resultados de los niños. 
Esta escolarización libre exige por parte de los padres tener muy claro lo que se pretende, ser estrictos en la aplicación de los horarios de clase, dedicación, entusiasmo, involucrarse directamente en la educación de los hijos y también disfrutar de los gratificantes resultados. 

En mi opinión, con niños pequeños, de 4 a 10 años aproximadamente, son relativamente sencillas de llevar adelante las clases. A partir de los 11 hasta los 14 años puede ser más laborioso aunque esto depende más de la capacidad y aptitud de los padres, que van a ser los profesores, que de la de los niños.

En este enlace hay toda la información sobre educación a distancia infantil en España. Para poder inscribir a un niño hay que hacer un escrito exponiendo las causas por las que el niño o niña no podrá seguir la enseñanza "en tierra"

La escuela a distancia francesa está considerada una de las mejores, sino la mejor, ver el siguiente enlace.

Mucha información sobre escuela a bordo  en la estupenda página del velero Banik

Una parte de la información ha sido recopilada aquí: 


En la actualidad con las enormes posibilidades de Internet, las clases por videoconferencia pueden ser una gran ayuda a bordo. Esto supone contar con los equipos y conexión adecuados en el barco y así disponer de estas ventajas añadidas en las escalas. En plena navegación aprovecharemos para hacer escuela de a bordo clásica.
Las valoraciones de los conocimientos se realizan por evaluación continuada o eventualmente por exámenes en los consulados que podamos encontrar en la ruta, algo que hay que programar "a priori". En escalas largas podemos inscribirlos en la escuela local para que sigan un curso entero o una parte con los niños del país que visitamos.

La reincorporación a la escuela pública normal es positiva y a menudo los niños escolarizados a bordo tienen un nivel de estudios superior ya que tienen 1 profesor/a por alumno frente a los 25/30 de las aulas oficiales. Una ventaja añadida a su currículum es que suelen hablar varios idiomas con fluidez.

El quid de esta cuestión es tener tiempo para dedicar a los hijos, algo que no es posible en el día a día de la mayoría de los mortales. Pero viajando somos ricos en tiempo y podemos llevar adelante una tarea así.
 



Navegar con niños

El agua, un espacio ideal para jugar.



Cada vez hay más padres /madres navegantes que desean enseñar a navegar a sus hijos desde la infancia. Incluso hay veleros que realizan largos periplos alrededor del mundo embarcando una familia al completo, adultos y niños. En nuestro país no es muy usual, no es muy visto, pero en otros países europeos es un modo de viajar o estilo de vida relativamente común.

Viajar con pequeños grumetes implica imponer unas normas muy claras de seguridad a bordo y planificar las navegaciones dentro de lo posible en función de sus posibilidades para permanecer embarcados en el reducido espacio que es un barco.

Algunas normas básicas generales :
  1. No salir a cubierta sin la supervisión de un adulto. Permanecer siempre en el interior del barco en caso de mal tiempo.
  2. En cubierta: siempre deben llevar un chaleco infantil adaptado a su peso y talla y un arnés fijado en un punto sólido. Esta  norma es la más importante de todas y se ha de cumplir a rajatabla especialmente con niños pequeños.
  3. Llevar siempre gorra en cubierta y ponerse protector solar con un filtro adecuado. No es aconsejable que los niños tomen el sol todo el día durante una navegación de varias horas, es preferible que vistan una ligera camiseta que les protegerá de la excesiva exposición al sol.
  4. Proveerse de un calzado adecuado para caminar sobre cubierta y que también puede servir para bajar a tierra con la neumática.
  5. Alimentación en navegación: picapicas y comidas ligeras para prevenir el mareo. 
Al llegar al destino, si el barco permanece fondeado, es  ideal para practicar todo tipo de deportes acuáticos. Hay que proveerse de aletas, gafas y tubo para realizar snorkel. Una pelota o algún flotante para jugar en el agua es ideal para pasar horas divirtiéndose y disfrutando del contacto con el mar.

Actividades para realizar a bordo: lectura de libros, cómics, cuadernos de actividades o pasatiempos ,  manualidades: dibujar, montaje de recortables de cartulina, juegos de mesa en grupo: Oca, parchís, cartas, Monopoly y otros que puedan ser de su agrado.

Prever un camarote lo más ventilado posible para que pueden dormir los niños. Son muy recomendables las lonas anti-escora en las literas ya que impiden que puedan deslizarse en navegación. Un armario o cajón deberá servir para guardar sus juguetes o instalar unas redes en el techo donde se puede estibar de todo un poco.

 En viajes largos se puede hacer escuela a bordo y seguir los cursos oficiales. Pero esto lo explicaré en otra entrada.