Navegar y viajar con un perro o un gato.

Navegando en los alisios

Mi experiencia personal navegando con mi perro a bordo por unos cuarenta países del mundo me ha proporcionado una visión general de algunos de los puntos más importantes para poder embarcar a nuestra mascota y salir a recorrer los mares en su compañía.

Navegar con un animal doméstico a bordo es viable pero lo primero que hemos de tener en cuenta son sus necesidades vitales dependiendo de su tamaño, costumbres, salud, raza, carácter, etc.
En segundo lugar valoraremos el tipo de navegación que vamos a realizar, si sólo serán unas horas, un día, varios días, etc, y por lo tanto el tiempo que pasaremos embarcados sin poner el pie en tierra para poder bajar al animal. En el caso de los gatos esto no tiene apenas importancia porque se acostumbran muy bien a vivir siempre en el barco, con su caja de arena, pero en el caso de los perros es muy diferente ya que si la navegación es de un día, por ejemplo, el animal deberá poder hacer sus necesidades en cubierta o en una zona del barco que "reservemos" para dicho fin. 

Por seguridad, el barco debe disponer de una red alrededor de toda la cubierta, fija a los candeleros y pasamanos. Un arnés completo en vez de la correa de cuello es necesario para usarlo cuando el perro sale fuera de la cabina. Así podemos tener al animal en todo momento atado a un punto solido, sobre todo en caso de condiciones de mal tiempo. Su estabilidad difiere de la nuestra y en caso de un bandazo o escorada súbita, puede resbalar y caer al agua.
 
Después y muy importante, en caso de un viaje largo, hay que decidir que países vamos a visitar e informarnos de las normativas legales y sanitarias para la entrada de animales en su territorio que pueden ser sencillas, complicadas o inabordables, dependiendo del destino. En cualquier caso el animal debe llevar implantado el microchip (obligatorio en la actualidad) y las vacunas que sean necesarias. Un certificado de buena salud que esté vigente nunca está de más.

En el barco el perro o gato debe tener un espacio, si es posible ventilado y que no sea en zona de paso, siempre reservado para poner su alfombra o colchoneta y que pueda acceder cuando lo desee, preferiblemente en el suelo para minimizar el movimiento. Debe tener un recipiente o cubo con agua a su alcance y comida, preferible que sea pienso de la mejor calidad, y dejemos los festines y picapicas para cuando ya no estamos navegando. Esto es recomendable para evitar "daños colaterales", o sea, indigestión, diarreas, etc. ya que deseamos que el animal se encuentre bien durante la navegación.

Tomando el fresco pero viendo que pasa en el interior
El paso por países anglófilos o musulmanes, no todos, puede ser muy complicado y sus normativas muy difíciles o imposibles de cumplir así que sólo tenemos estas opciones alternativas: evitar estos países en nuestra ruta, no bajar al animal en todo el tiempo que dure la escala (no recomendable por un período largo), cumplir la cuarentena oficial pero es inviable para escalas cortas y además no hay estaciones de cuarentena en cada ciudad y finalmente, la opción más radical: no embarcar el perro para este viaje y dejarlo en tierra con alguna persona de confianza que lo cuide hasta nuestra vuelta por mal que nos siente separarnos de nuestro querido animal.



Navegación nocturna

El reflejo de la luna sobre el mar


Siempre que es posible prefiero navegar y/o llegar a mi destino, con luz diurna. Todo es más fácil bajo el sol, aunque sea la luz tenue de un atardecer o amanecer, para hacer maniobras en cubierta o recalar en un puerto, una cala, un fondeadero, etc.  Pero también puede ser inolvidable navegar bajo una brillante luna llena que deja un reflejo plateado sobre el mar y que cautiva la atención con su presencia. O en una noche de luna nueva, poder contemplar, diminutos, el firmamento estrellado sobre nuestra cabeza.

Navegar de noche por primera vez es una experiencia que puede intimidar un poco y añado que luego, también.  Las cosas que nos rodean se ven distorsionadas, la costa sólo difuminada, los barcos que pasan también son sólo diminutos puntos luminosos que se desplazan rápidamente y a los que hay atentos para reconocer su rumbo y maniobrar en consecuencia. La mar está oscura, negra y muestra su cara poco amigable. Sólo se puede intuir ocasionalmente la espuma de las olas o de la visita puntual de algún delfín.
Navegar en verano de noche, después de todo un día de estar en cubierta, incluso estando bajo un toldo para protegernos del sol, se agradece. Con una simple camiseta y poco más ya iremos preparados para pasar la noche confortablemente en cubierta.
En cambio navegar en invierno, con frío y cuando las noches son largas, es muy diferente. Hay que ir bien abrigado por este orden: ropa interior, ropa de abrigo y traje de aguas lo más transpirable posible (las famosas tres capas). Si no hay rociones, podemos llevar una chaqueta de las que paran el viento, un pantalón que abrigue además de guantes, gorro y un calzado que transpire y a la vez abrigue.

Si hemos de hacer guardias se agradece tener a mano un pequeño reproductor mp3 con radio para poder oír música o noticias. De esta manera se hace más distraído el paso de las horas. Unas galletas integrales, unos frutos secos y un termo con te o infusión caliente son ideales para caldear por "dentro". Una manta pequeña para cubrir las piernas también ayuda bastante. Una linterna frontal en el bolsillo nos permite tener luz para ver el compás, los controles del motor o buscar algo.

Si no hay mucho tráfico marítimo podemos estar en el interior del barco y salir de vez en cuando a dar un vistazo pero esto sólo ocurre en travesías oceánicas fuera de nuestras fronteras. Una capota antirociones es ideal aunque no los haya porque impide que nos llegue el viento y nos protege de la humedad de la noche. Si hay rociones, entonces es imprescindible .

Por seguridad, hay que llevar un arnés para realizar maniobras e incluso para estar pasar las horas en la bañera* del barco, aunque haga buena mar.


El sol aparece sobre el horizonte




*Nota: La bañera en un velero es la zona de cubierta abierta pero protegida, tiene bancos a ambos lados para sentarse la tripulación y suele estar ubicada la rueda o caña del timón.




Construcción de un piloto de viento


Esquema: Atoms



Un visitante del blog me ha enviado un email preguntándome si es viable construir un piloto de viento, ya que su precio es bastante elevado y he estado buscando información para resumirla en esta entrada.

Yo opino que el ideal es comprar uno de alguna de las marcas del mercado que se adapte bien a las características de nuestro barco y que ya esté probado. Es un equipamiento que puede llegar a trabajar varias semanas seguidas en travesías oceánicas, a veces en condiciones exigentes y puntualmente duras.





No hay que por bien no venga: en nuestro país hay un pequeño mercado de segunda mano y se pueden encontrar pilotos de viento a buen precio. Las razones: hay pocos barcos que hagan travesías atlánticas, no sirven para el Mediterráneo donde el viento rola frecuentemente, otros no son partidarios de este piloto y prefieren los electrónicos, etc. Hay diversas opiniones al respecto: hace "feo" en la popa (versión estética muy personal), es un cachivache que molesta al atracar (aunque luego apenas se está en marina), es complicado de utilizar (al principio un poco, luego es muy sencillo de trimar y ponerlo a funcionar), quiero "comodidad", (cualidad sólo valorable cuando el piloto electrónico nos deja en la estacada y hemos de llevar el barco "a maneta" con la consiguiente incomodidad,  esta si, demostrable) y etc, etc.

La decisión de hacerlo depende de la habilidad manual de cada uno y de hacer un calculo real de lo que nos vamos a ahorrar pero teniendo muy presente que en el piloto que vamos a fabricar no nos será posible probar su calidad y prestaciones reales hasta que nos encontremos en medio del océano, con sus olas, sus vientos, etc, sin posibilidad de volvernos atrás en la idea. Por eso es mejor meditarla bien y después ser consecuente con los resultados.

Ciertamente también hay barcos que han salido para cruzar el océano con su piloto de viento nuevo, adquirido a un proveedor o de segunda mano y a la tripulación no les ha sido posible usarlo en toda la travesía. Esto puede ser debido a varias razones: mala instalación en popa o en cubierta, desconocimiento de su trimado, piloto de tamaño pequeño para el porte del barco, incompatible con el sistema de gobierno, etc.

Me gustaría aclarar que no hemos construido el piloto de viento para nuestro barco pero si lo hemos arreglado con éxito en alguna ocasión, por suerte sólo tuvimos un par de averías en una vuelta al mundo. Nuestro fiel piloto es un modelo fiable, básico y debido a su sencilla construcción, reparable. Tuvimos un problema al salir de la costa Oeste de África en dirección a Brasil, estuvimos tres días llevando la rueda a ratos o usando el piloto electrónico. Una pieza del mecanismo se había desoldado pero con alicates y un grueso alambre de acero inoxidable volvió a funcionar hasta llevarnos a Natal, donde soldamos definitivamente la pieza y ya no volvió a dar más problemas.

También lo hemos instalado, cuestión que también tiene su método para que luego el aparato funcione correctamente y hemos optimizado la maniobra de reenvíos en cubierta para que trabaje con el mínimo roce y esfuerzo posible. Es muy importante seguir las instrucciones del fabricante y estudiarse las características de nuestro barco antes de empezar a taladrar en popa para poner el soporte.

Una opción intermedia es comprarlo en kit y montar el aparato uno mismo. De esta manera se abaratan un poco los costes y nos familiarizamos con su arquitectura. Si un día tenemos un problema, ya sabremos por dónde empezara a mirar, algo muy importante para ser lo más autosuficiente posible, especialmente si realizamos un periplo largo.

En el libro del navegante Bernard Moittesier, "Un vagabundo de los mares del sur" hay unas páginas finales con algunos esquemas donde explica cómo hacer un piloto de viento muy muy sencillo. No se si esto en la actualidad nos dará muchas pistas para la construcción de nuestro piloto porque los barcos actuales tienen otras lineas, pero una idea del funcionamiento básico del aparato si que se podrá extraer después de su lectura.

Libros que hablan sobre la construcción de pilotos de viento
  1. Self-Steering for Sailboats. Autor: Gerard Dijkstra ISBN 0-914814-17-6 
  2.  Wind-Vane. Self-Steering: How to Plan and Make Your Own Autor: Belcher, Bill.


Páginas web de los principales fabricantes de pilotos de viento 
  1. http://windpilot.com/
  2. http://www.capehorn.com/  
  3. http://www.sailomat.com/selfmain.html
  4. https://www.scanmarinternational.com/ 
  5. https://www.scanmarinternational.com/swing-gate
  6. http://www.hydrovane.com
  7. http://www.hollandwindvane.com/  (Piloto de viento en kit)
  8. http://www.south-atlantic.com.ar/
Manuales
  1. Navik (pdf en inglés)
  2. Manual Monitor y otros (en pdf) 
Páginas relacionadas
  1. http://www.bluemoment.com/steering.html  (Listado de marcas y modelos, en inglés)  ©UK Sailing, Sail Cruising and Yachting Guide
  2. Ebook gratuito: "Gobierno automático en veleros" de Peter Christian Förthmann

Apreciado lector: si conoces algún enlace interesante relacionado, haz un comentario para incluirlo en esta entrada, gracias.





Libro de faros y señales de niebla en formato digital

Faro de Capdepera, Mallorca


El Instituto Hidrográfico de la Marina ha publicado en formato digital y de manera gratuita el Libro de faros y señales de niebla correspondiente a las costas de España y Portugal. Actualmente está en fase de pruebas pero ya se puede acceder para consultar. 


El Libro de faros y señales de niebla se presenta en los siguientes formatos:
Datos que proporcionan:
NºNacional
NºInternacional

Nombre y
Localización

Latitud
Longitud

Apariencia
Período

Elevación
metros

Alcance
millas

Soporte
Altura

Observaciones
Estado

Foto del faro/luz/señal
 
Advertencia: esta novedad no exime de la obligación de seguir llevando a bordo la versión analógica (en papel) del Libro de faros. 
Un importante avance para conocer y utilizar las luces que nos ayudan a orientarnos en la oscuridad con mayor facilidad. 
El faro de Capdepera y a su derecha los restos de una antigua torre se señalización.
 Estas torres aún se utilizan para hallar la posición usando las artes de la navegación costera.



A quíen hay que temer más: ¿al hombre o al tiburón?

El hombre es el depredador más ávido de la biosfera pero desde que Steven Spielberg filmó la película "Tiburón" en 1975 estos animales han cargado sobre su lomo una detestable reputación calificándolos como los seres más voraces, temibles y asesinos del planeta. Y esto no es verdad, si miramos esta infografia podremos ver las diferentes causas de muerte anuales y los tiburones tienen la cuota más baja de la escala.

En la actualidad la pesca de tiburones para recolectar sus aletas para preparar sopa, un plato muy común y popular en determinadas zonas de Asia, están llevando a diversas especies a niveles de población preocupantes y si se siguen cazando indiscriminadamente, su declive es inmediato.

La pesca generalmente se realiza con métodos muy crueles, cortando las aletas al tiburón vivo y devolviendo su cuerpo mutilado al mar, moribundo, situación que le produce una muerte de gran sufrimiento y agonía.

Su protección pasa por unas leyes restringiendo el número de ejemplares permitidos, la prohibición total de pescar determinadas especies en declive, una normativa legal respecto a la manera en que debe ser capturados, la regulación del consumo de carne de tiburón y la prohibición absoluta del uso de aletas para hacer sopa.

¿Mujer y navegante? ¡Ufff!




Reflejos en el fondeadero, al atardecer




Tengo un buen número de amigos y/o conocidos que desean que su mujer, su pareja, su compañera se aficione a navegar para compartir esta afición que es salir con tu barco hacia el horizonte, izar las velas y dejarte llevar. No pocos me han pedido que le transmita a la candidata en cuestión los placeres y beneficios de aficionarse al olor a salitre y yo, imperfecta de mi, improviso y como puedo, les intento explicar un poco de lo que yo siento.  Con esto no me considero nada ni nadie diferente de otras personas que navegan, ni mucho menos, pero los maridos, compañeros, amantes ven en mi su tabla de salvación; porque han puesto en practica varios métodos para convertir a su pareja a la "fe verdadera" y, tristemente,  han fracasado en todos. A mi me resulta sorprendente que consideren que yo "obraré el milagro" pero por intentarlo, que no quede. 

Y es que en nuestro país, una nación de mar, de gran pasado histórico marinero, de kilómetros y kilómetros de costas, hasta hace poco, ser navegante del sexo femenino significaba ser casi medio extraña, un caso perdido de femineidad, un descuido de la naturaleza, que horror.
Añado que, fuera de estos criterios pero aún dentro de la rancia perspectiva machista, sanas y salvas de esta locura que es navegar, quedan los "tripulones", luciendo exclusivamente superpalmito en cubierta, al sol.

Entonces pienso en las navegantes que he conocido durante el periplo de cinco años de la vuelta al mundo y que como yo estaban viajando y degustando la ruta por el ancho océano: italianas, suecas, suizas, americanas, mejicanas, venezolanas, brasileñas, ecuatorianas, canadienses, inglesas, francesas, alemanas, chilenas, argentinas, uruguayas, australianas, neozelandesas y seguro que me dejo alguna nacionalidad. También añado una pequeñísima cuota de féminas navegantes de este, nuestro país, que haberlas hailas y con gran afición. 
Todas estas mujeres son como las que habitan en tierra pero además disfrutan de ese contacto con el mar y la naturaleza. Hay de todo, como en botica: inteligentes, listas, guapas, bellezas, del montón, gruesas, delgadas, altas, bajas, artistas del bricolage y la decoración, negadas para apretar un tornillo, navegantes de sextante, usuarias de GPS, grandes cocineras, otras que no saben cocer un huevo y muchas otras características humanas similares. Puedes hablar con ellas de libros pero también del escollo a la entrada de la bahía tal, del la receta de pan a bordo, de las diez formas de ponerse un pareo, de cómo organizarse la guardia de noche en el siguiente estrecho que encontraremos en la ruta, de pilotos de viento, de motores, de cremas solares, en fin, de todo un poco. 

Con todo este escrito lo que quiero decir es que fuera de este país el que a una mujer le guste navegar es algo normal que entra en los límites de lo deseable y racional.  Quizás esta idea errónea y preconcebida del navegar femenino que piensan algunos hombres y mujeres, viene de antaño, pienso yo, de la época de los galeones, cuando se consideraba que una mujer a bordo traía el mal agüero, algo así como embarcar a un gafe; pero han pasado los años y esa gran superchería ha caído en desuso.  

Ahora es tiempo de largar amarras y de disfrutar.

Replantar posidonia

Autor: Albert Kok 
Licencia Creative Commmons




La Universidad de Murcia está llevando adelante un proyecto de ecología marina.  Replantar posidonia oceánica en una zona degradada, la bahía del Hornillo, por los vertidos de excrementos de lubinas y doradas de una explotación acuícola activa durante 14 años y la construcción urbanística.

El efecto de la re-plantación ha sido un cambio radical en los fondos, volviendo a mostrar el aspecto verde y acogedor para numerosas especies que suelen ofrecer las praderas de posidonia intactas.

La re-plantación, cuando es viable,  puede ser una solución para volver a dar vida a las áreas que han sido arrasadas del fondo marino pero la más importante actuación es la protección de las praderas existentes naturales. 

Los que practicamos la náutica de recreo y solemos fondear con nuestra ancla en los gratos rincones que nos ofrece el Mediterráneo debemos tener siempre presente una premisa: anclar sobre fondos de arena y no sobre la preciada planta. Informarse por las cartas náuticas de la composición del fondo, respetar las zonas acotadas o de reserva  y si navegamos en Baleares, acogernos al proyecto de boyas instaladas para pasar la noche en diversos puntos de las islas.

Para conocer el proyecto de re-plantación con mayor detalle descarga este documento

Si quieres saber sobre el proyecto de boyas en Baleares, visita este enlace: Baleares Life Posidonia

Navegar con niños, escuela a bordo



Mientras estuve 5 años navegando alrededor del mundo con mi pareja, hicimos bastantes amigos navegantes  y entre estos conocimos a un buen número de tripulaciones-familias que estaban realizando la misma ruta y que, por supuesto, realizaban el periplo con sus hijos. 

Estos veleros con grumetes suelen verse de fondeo en fondeo y así los niños pueden relacionarse con otros niños, además de los que conocen en el país visitado, y van haciendo navegaciones de salto de pulga entre juegos, fiestas de cumpleaños, concursos de disfraces, pintar dibujos, nadar y explorar con el dinghy y un montón de actividades diversas que los padres se encargan de vigilar por turno, lo que les revierte en un beneficio para padres e hijos. Hoy en mi barco, mañana en el tuyo, etc.

El tema de la escolarización es la parte que más frena a una familia para soltar amarras ya sea para realizar un año sabático o para un viaje más largo de varios años de duración. En la actualidad se ha facilitado el estudio a distancia y existen diversos organismos oficiales que son los que certifican el rendimiento y los resultados de los niños. 
Esta escolarización libre exige por parte de los padres tener muy claro lo que se pretende, ser estrictos en la aplicación de los horarios de clase, dedicación, entusiasmo, involucrarse directamente en la educación de los hijos y también disfrutar de los gratificantes resultados. 

En mi opinión, con niños pequeños, de 4 a 10 años aproximadamente, son relativamente sencillas de llevar adelante las clases. A partir de los 11 hasta los 14 años puede ser más laborioso aunque esto depende más de la capacidad y aptitud de los padres, que van a ser los profesores, que de la de los niños.

En este enlace hay toda la información sobre educación a distancia infantil en España. Para poder inscribir a un niño hay que hacer un escrito exponiendo las causas por las que el niño o niña no podrá seguir la enseñanza "en tierra"

La escuela a distancia francesa está considerada una de las mejores, sino la mejor, ver el siguiente enlace.

Mucha información sobre escuela a bordo  en la estupenda página del velero Banik

Una parte de la información ha sido recopilada aquí: 


En la actualidad con las enormes posibilidades de Internet, las clases por videoconferencia pueden ser una gran ayuda a bordo. Esto supone contar con los equipos y conexión adecuados en el barco y así disponer de estas ventajas añadidas en las escalas. En plena navegación aprovecharemos para hacer escuela de a bordo clásica.
Las valoraciones de los conocimientos se realizan por evaluación continuada o eventualmente por exámenes en los consulados que podamos encontrar en la ruta, algo que hay que programar "a priori". En escalas largas podemos inscribirlos en la escuela local para que sigan un curso entero o una parte con los niños del país que visitamos.

La reincorporación a la escuela pública normal es positiva y a menudo los niños escolarizados a bordo tienen un nivel de estudios superior ya que tienen 1 profesor/a por alumno frente a los 25/30 de las aulas oficiales. Una ventaja añadida a su currículum es que suelen hablar varios idiomas con fluidez.

El quid de esta cuestión es tener tiempo para dedicar a los hijos, algo que no es posible en el día a día de la mayoría de los mortales. Pero viajando somos ricos en tiempo y podemos llevar adelante una tarea así.
 



El cambio climático favorece al albatros gigante, un ave marina viajera



El albatros gigante es un ave marina que habita en la altas latitudes sur del planeta y que puede medir hasta 3,5 metros de envergadura. Es la más grande del planeta. Está dotada con enormes alas para planear y es capaz de volar distancias de hasta 3.500 kilómetros para desplazarse entre sus zonas de cría y alimentación.

Según un artículo publicado en la revista "Science" el cambio climático está variando los patrones de viento que van de norte a sur. La intensidad (velocidad ) del viento es mayor lo que favorece el desplazamiento de estas aves marinas reduciendo el tiempo que emplean en sus desplazamientos sobre el océano. 

Una consecuencia directa es el aumento del peso de las aves, circunstancia que puede ir en detrimento de la especie a corto plazo si hay un nuevo cambio sobre los patrones meteorológicos actuales. 

El albatros gigante suele ser un acompañante solitario y eventual de los escasos veleros que navegan en esas zonas remotas del planeta. Vuelan con sus estilizadas alas extensas áreas de océano donde no hay tierra para posarse y descansar. Su razón de existir es volar sin descanso sobre las crestas azules del océano.

 Autores: Henri Weimerskirch, Maite Louzao, Sophie de Grissac, Karine Delord




 
Fotos: Mark Royo Celano
Música: Karl Jenkins (Aidemus)