viernes, 9 de noviembre de 2012

El naufragio del Woodford

Transporte de hidrocarburos y contaminación marina

Un reguero de fueloil procedente del Prestige contamina parte de la costa gallega  (Foto: ENVISAT)

Un buen número de buques petroleros hundidos en diferentes mares y océanos del mundo mantienen en su bodegas considerables cantidades de petróleo, una bomba de relojería para la ecología del medio marino, el litoral y los seres humanos. La incertidumbre de la apertura de nuevas grietas o roturas en el casco, por dónde pueden haber derrames de crudo al mar, está siempre presente.

Foto: wikipedia.org
Los primeros petroleros transportaban el crudo en barriles que estibaban en sus bodegas, pero sus proporciones han ido aumentando a lo largo del tiempo, conforme la demanda se ha incrementado y los astilleros han desarrollado la suficiente tecnología para construir buques de mayor eslora y desplazamiento.



Los petroleros de tipo monocasco han sido responsables de algunos naufragios con extensos vertidos, como el del Prestige. Este tipo de buques actualmente navegan en transito restringido y bajo la normativa de una retirada progresiva.



 Las causas de naufragio más usuales en los petroleros son: rotura del casco, especialmente en los monocascos,  embarrancamiento con arrecifes, islas, bajos o la costa, colisión con otros buques mercantes en condiciones de niebla o mala visibilidad, errores en el rumbo o derrota, errores de maniobra, fallos estructurales de construcción, varamientos, incendios y explosiones, condiciones meteorológicas adversas, atentados e incluso torpedos en tiempo de guerra.

 

 

 Recuperación de hidrocarburo de un petrolero hundido 


Este es el caso del Woodford, un petrolero que fue torpedeado a 40 millas al NE de Castellón y a 15 millas al Norte de las islas Columbretes  por el submarino italiano "Diaspro" en septiembre de 1937. Dos misiles impactaron y fueron suficientes para hundir el buque. Todos los miembros de la tripulación fueron rescatados con vida aunque uno de ellos falleció posteriormente.
En el momento del accidente viajaba desde Constanza (Rumania) a Valencia con un cargamento de 10.000 toneladas de fuel. Los restos del buque se encuentran a 80 metros de profundidad.

Recuperar los hidrocarburos que permanecen en un pecio, bajo la superficie del mar, es una empresa que requiere personal cualificado. Una operación llevada a cabo por Salvamento Marítimo ha permitido extraer de las bodegas del pecio del Woodford la carga que habían permanecido 75 años en las bodegas del barco naufragado y que constituían un peligro potencial para el mar, la costa peninsular y las islas Columbretes. Este pequeño archipiélago de origen volcánico está protegido bajo la figura de Parque Natural. La arribada de una eventual fuga podría haber provocado una marea negra de gran repercusión sobre las especies animales y vegetales que allí habitan, algunas observadas muy ocasionalmente en el Oeste del Mediterráneo, además de otras endémicas.

 

El petrolero Woodford fue hundido durante la guerra civil.

 

 

El Woodford de 130 metros de eslora y 17 de manga (Foto Sasemar)



Pescadores de la zona alertaron de la aparición de manchas contaminantes en el mar y fuerte olor a hidrocarburos en diversas ocasiones. Salvamento Marítimo realizó los trabajos necesarios para extraer la carga del petrolero naufragado.
Como base subacuática y para el posterior transporte del hidrocarburo extraído se utilizó  el remolcador de altura Clara Campoamor, de 80 metros de eslora, equipado para el control contra la contaminación por hidrocarburos.
La corrosión y el deterioro del material de los tanques del Wodford, podía suponer el riesgo de vertidos contaminantes al mar debido al paso del tiempo. Este hecho fue confirmado por las inspecciones visuales que se realizaron mediante un vehículo de control remoto (ROV).
Para los trabajos en profundidad se utilizó una campana seca de buceo en saturación.



Clara Campoamor - Campana seca (Foto: Salvamento Marítimo)



Los buceadores trabajaron en turnos de dos personas y ocho horas de trabajo. El tiempo empleado fue de aproximadamente un mes excepto dos jornadas con condiciones atmosféricas desfavorables.
Un total de 42 personas formaron el equipo, entre ellos 10 buceadores cualificados.
La extracción finalizó con éxito y se extrajeron 450 metros cúbicos de hidrocarburos.

Otros buques en el mundo permanecen en el fondo del mar deteriorándose con el paso del tiempo y esperando una operación similar a la ejecutada con el Woodford. Algunos ya han disparado la alarma, como en el caso del superpetrolero  "Castillo de Bellver" naufragado en Sudáfrica en el 1983 y que en el 1994 provocó un nuevo derrame o diversos petroleros naufragados en el océano Pacífico, hundidos durante la II Guerra Mundial.




Prestige: cronología de un desastre anunciado (Vídeo: Euronews)

 

Otro Prestige es posible


Organizaciones ecologistas han dado una llamada de atención sobre la amenaza de otra tragedia como la del Prestige ya que la normativa sobre monocascos no está siendo respetada en las fechas previstas y la eslora de los petroleros y superpetroleros sigue creciendo al ritmo de la demanda de este recurso energético, en el pico según diversas teorías, y cuya extracción requerirá de grandes cantidades de energía y de recursos económicos, en el futuro.




Reservas de crudo en el mundo 2011 (Fuente e infografía: OPEC)


El popular decrecimiento sostenible puede llegar de la mano de este declive energético, asociado a la progresiva desaparición de combustibles fósiles.
El abandono del uso del petróleo como fuente de energía principal y la implantación de otras fuentes alternativas, propiciaría la drástica reducción del transporte marítimo y los graves riesgos derivados de accidentes: los derrames de hidrocarburos al medio marino, altamente contaminantes.


El superpetrolero Searacer y activistas de Greenpeace (Foto: Greenpeace)


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Fuentes


jueves, 8 de noviembre de 2012

Voluntariado por el medioambiente

Voluntaria en el CRAM  


Una de las maneras de contribuir activamente con la mejora del medioambiente es hacerse voluntario en alguna de las organizaciones o asociaciones que existen, ya sea en nuestro territorio o a nivel internacional. El voluntariado es una excelente oportunidad para aportar un apoyo logístico a las organizaciones, conocer de cerca aquellas causas que nos interesan y aprender de los profesionales que trabajan en ellas.



Tortuga en recuperación


Soy voluntaria en la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) y la experiencia ha sido muy grata ya que he podido estar muy cerca de algunos animales que están o han estado acogidos en el centro para su recuperación, incluso colaborando en sus cuidados.



Cada tortuga además de su nombre, tiene un número para su identificación

Los animales, tortugas y aves marinas, son cuidadosamente trasladados al CRAM para ser atendidos por diversas causas: varamientos en la costa, intoxicados por vertidos contaminantes, epidemias o capturados en artes de pesca. El ámbito de actuación es el litoral catalán. También se realizan asistencias directamente en la costa.



Asistencia las 24 horas



Las tareas que se realizan como voluntario son muy variadas: colaborar con los monitores de educación ambiental, atendiendo al público que visita el centro o que realiza alguno de los cursos sobre asistencia a animales marinos.



Modelo de delfín de madera en un curso de clínica, manejo y rescate
 

Colaborar en el mantenimiento de las instalaciones y equipos y en muchas otras: desde eliminar las algas acumuladas en el caparazón de una tortuga, hasta ayudar a preparar un esqueleto de un zifio que acabó su vida varado y que ahora ocupa un lugar en el jardín de la fundación, acoger y dar información a los visitantes, pasando por preparar la comida para una docena de tortugas y varias aves marinas.


La comida del día para cada tortuga


La alimentación está pautada por los veterinarios y biólogos del centro y hay que respectar los menús escrupulosamente, por eso cada tortuga tiene un recipiente donde se pesa la cantidad de comida que va a ingerir. Las aves también reciben una ración adecuada a su especie y proporcional a su envergadura.

Esqueleto de cetáceo en el jardín del CRAM



El mayor deseo para todos es que las piscinas y aviarios estén vacíos porque eso indica que no hay ningún animal convaleciente pero cuando están ingresados, hay que trabajar para lograr su recuperación.



Tortuga en recuperación, alimentándose


Cuando se valora positivamente la idoneidad de su puesta de nuevo en libertad,  reciben el alta para reintroducirlos en su medio, momento que se celebra festivamente porque todos los esfuerzos se orientan a ese fin.

Retorno al mar de tortugas y fiesta en la playa





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